
Hay días en que nadie te dice nada bonito. Ni siquiera el espejo.
Durante muchos años esperé que esas palabras llegaran de fuera. Un «qué bien lo haces» o un «descansa, que ya hiciste bastante». A veces llegaban. Casi siempre no.
Hasta que entendí algo muy simple: si nadie me las decía, me las podía decir yo.
Las frases que me digo yo
No soy perfecta. Di a mis hijas todo el amor que tenía y las cuidé con el alma, pero también cometí errores. De vez en cuando mi cabeza quiere recordármelos, y durante mucho tiempo me hacía daño pensar en eso. Hasta que aprendí a decirme:
«Ya es pasado, y el pasado queda atrás. Perdónate, Verónica, y continúa adelante. Vas muy bien.»
Todavía me equivoco, claro. A veces confío en una persona y después me doy cuenta de que no debía hacerlo. Entonces me hablo con amor:
«Vamos, Verónica, te equivocaste de nuevo, pero no hay problema. Continuemos. Mañana será otro día y veremos todo mejor. Sigamos, hay tanto que hacer y ofrecer a la vida.»
Me hablo bonito, y así me tranquilizo.
Y hay otra que me da valor. Empezó con unas palabras que le escuché hace tiempo en la televisión a la coach Margarita Pasos. Me las aprendí de memoria y, con el tiempo, les añadí lo mío: «Confío en Dios, confío en mi camino». Hoy me la repito al levantarme, en el coche, en el trabajo, en cualquier sitio:
«Soy capaz y competente. Soy importante, soy amada, soy saludable, soy feliz, soy abundante. Confío en Dios, confío en mi camino y todo va a funcionar, porque yo haré que funcione.»
Cuando la digo, me viene una energía poderosa y empiezo a ver todo diferente. Porque esa mujer soy yo.
Por eso hoy te dejo mis frases de amor propio para mujeres. Las escribí pensando en ti, en la que se levanta cansada y en la que hoy se mira al espejo con dudas. Copia las que te sirvan y pégalas en la nevera si quieres. Son tuyas.
Por qué funcionan las frases de amor propio
Lo que te repites cada día termina siendo tu voz por dentro. Si durante años te dijiste «primero los demás», esa voz se hizo fuerte. Una frase nueva, leída cada mañana, empieza a abrirle espacio a otra voz más amable.
Lo sé porque lo vi en Instagram. De todo lo que he publicado, lo que más han guardado ustedes es un mantra en primera persona: «Soy perfecta, alegre y fuerte». Casi sesenta mil mujeres lo guardaron para volver a leerlo. Eso me dijo algo muy claro. Necesitamos palabras que nos sostengan.
Frases de amor propio para empezar la mañana

- Hoy empiezo el día conmigo.
- Merezco el mismo cuidado que doy a los demás.
- No tengo que ganarme el derecho a descansar.
- Mi cuerpo me trajo hasta aquí. Hoy lo trato con cariño.
- Este día también es mío.
Elige una y léela antes de salir de casa. Yo lo hago cada mañana. Esos minutos son míos y no se los regalo a nadie.
Frases cortas de amor propio

Para tu foto de perfil o para ese papelito en el espejo.
- Me elijo.
- Primero yo, y sin culpa.
- Valgo sin hacer nada.
- Me estoy volviendo a encontrar.
- Mi paz va primero.
- Soy suficiente.
Frases de dignidad y amor propio
Para los días en que te faltan el respeto, o en que te cuesta decir que no.
- Donde no me cuidan, no me quedo.
- Decir que no también es quererme.
- Pido lo que necesito, aunque incomode.
- Mi tiempo vale. Mi palabra también.
- Me voy de los lugares donde tengo que encogerme para caber.
Esta última me parece de las más importantes. Hay trabajos y personas que solo te quieren pequeña. Irte de ahí te devuelve el aire.
Frases de resiliencia para después de una caída
Para cuando la vida te movió el piso.
- Me caí. Y me estoy levantando a mi ritmo.
- Lo que pasó me dolió, pero no me define.
- Hoy solo tengo que dar un paso.
- He sobrevivido a días peores que este.
- Vuelvo a empezar, y esta vez empiezo por mí.
Si estás en un momento así, te recomiendo leer lo que aprendí sobre sanar, soltar y volver a ser yo.
Frases de felicidad y amor propio
Para recordar que también mereces disfrutar.
- Me doy permiso para ser feliz hoy.
- La alegría también me pertenece.
- Celebro lo pequeño, porque lo pequeño también cuenta.
- Me río más, me exijo menos.
- Estoy aprendiendo a disfrutar de mi propia compañía.
Amor propio y ego: cómo distinguirlos
A muchas mujeres les da miedo parecer egoístas si empiezan a quererse. Lo entiendo, porque a muchas nos educaron así.
El ego necesita que los demás te vean por encima. Quiere tener razón y quiere que lo aplaudan. El amor propio va por dentro. Te cuida sin pisar a nadie y te permite poner límites sin humillar.
Una mujer que se quiere sigue siendo generosa. La diferencia es que ahora también se incluye a ella misma en la lista.
Cómo escribir tu propia frase
Las frases de otras ayudan. Pero la que más fuerza tiene es la que escribes tú, con tus palabras y pensando en lo que estás viviendo.
Te propongo esto. Piensa en lo que más te cuesta ahora mismo. Escribe una frase corta, en presente, como si ya fuera verdad. Y prueba a decirte tu nombre, como hago yo: «Vamos, Verónica». Cuando te llamas por tu nombre, te hablas como le hablarías a una amiga. Léela cada mañana durante un mes.
En Ritual Cinco, el pergamino sirve justo para eso: escribes tu frase, la firmas y la lees cada día. Todavía no está a la venta, pero si quieres que te avise, en su página puedes dejar tu correo.
Una última cosa
No necesitas creerte la frase el primer día. Basta con que la leas. Un día, sin darte cuenta, la vas a decir en voz alta y la vas a sentir verdad.
Cuéntame en Instagram, en @eesenciademujer, cuál de estas frases te llegó más, o cuál es la tuya. Me encantará leerte. Y aquí, en tuesenciademujer.com, te sigo escribiendo.
Con amor, Verónica
Fundadora de Tu Esencia de Mujer
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