Mujer de espaldas al amanecer sintiendo la menopausia y odio a la pareja, con el cofre de Ritual Cinco en la mesita

¿Y si lo que te está pasando por dentro tiene nombre y nadie te lo dijo?

Te hablo de esa inquietud que llega sin avisar. Un día miras a tu marido y lo quieres. Al día siguiente no lo soportas. Te sientes vacía en una casa llena de gente. Y empiezas a pensar que el problema es tu matrimonio. O tu vida. O tú.

Si llegaste aquí escribiendo en Google «menopausia y odio a la pareja», quiero que sepas algo antes de seguir: no estás sola, y no eres una mala mujer por sentirlo.

Yo pasé por ahí. Y tardé años en entender lo que me estaba pasando.

Lo que sentí y no supe nombrar

Estaba casada y tenía dos hijas pequeñas. Desde fuera, todo estaba en su lugar.

Por dentro algo se despertó. Una parte de mí quería sentir más, vivir emociones que hacía mucho no tenía.

Pensé que era mi carácter. Que me había despertado tarde a la vida. Nunca se me ocurrió que fuera mi cuerpo, porque el cuerpo no te avisa. Lo siente el alma, y tú no tienes manera de darte cuenta.

Hoy sé que no era tan simple. Y te lo cuento para que tú no tengas que entenderlo tarde, como yo.

Ocho de cada diez

Hace poco escuché un episodio del podcast de Marco Antonio Regil con dos médicas que trabajan con mujeres en esta etapa: la doctora Gladys Sastré, médica integrativa, y la doctora Perla Hernández, endocrinóloga. Al principio dijeron una frase que me dejó helada:

«Ocho de cada 10 mujeres no saben que están atravesando por la perimenopausia.»

Ocho de cada diez. Yo fui una de ellas.

La perimenopausia son los años de antes de la última regla, cuando las hormonas empiezan a subir y bajar sin ningún orden. Según Mayo Clinic, puede empezar ya alrededor de los 35 años. Y como un día te sientes fatal y al otro amaneces bien, terminas creyendo que te lo estás imaginando.

Una de las doctoras explicó todo lo que mueve el estradiol, la hormona estrella de la mujer, y cuando la escuché me reí y me dolió al mismo tiempo. Dijo que va «desde la memoria, tu estado de ánimo, que un día le caiga gordo, que otro día le caiga bien el esposo, sube, baja el deseo sexual».

Un día te cae gordo el esposo y al otro te cae bien. ¿Cuántas de nosotras hemos vivido así años enteros sin saber por qué?

Por qué en la menopausia puedes llegar a odiar a tu pareja

Manos de una pareja casi tocándose sobre mármol, imagen de Tu Esencia de Mujer sobre menopausia y odio a la pareja
Cuando ni tú ni tu pareja saben lo que pasa, cada silencio pesa el doble.

De esto casi nadie habla.

Cuando el deseo baja, cuando te duele, cuando simplemente no tienes ganas, el hombre que está a tu lado tampoco sabe lo que pasa. Las doctoras lo dijeron sin rodeos:

«Puede provocar terribles problemas de pareja porque el marido, si no están educados los dos y no lo hablan, puede pensar: ‘Ya no me quiere, me está rechazando, voy a ir a buscarme otra.'»

Ellas hablaron del marido. Yo quiero hablar de nosotras, porque también pasa al revés y casi nadie se atreve a decirlo.

Hay mujeres que aman a su marido y a su familia, y un día se sienten apagadas por dentro. En casa ya no sienten nada. Y cuando alguien de fuera las mira y les despierta algo, creen que lo que habían perdido lo encontraron ahí. Lo que buscaban era volver a sentirse vivas. Y lo buscaron fuera de casa.

La doctora Lourdes Tomás, médica de familia, tiene un vídeo que se llama justo así, «Menopausia y odio a la pareja». Y ahí lo dice con todas las letras:

«Muchas mujeres toman atajos o vías de escape para volver al pasado y con el tiempo se dan cuenta de que no es lo que necesitaban realmente.»

Después llega lo más duro. La familia se rompe, o queda herida para siempre. Y ella se queda sola con una culpa tan grande que ni ella misma se puede perdonar.

Ese es el daño que más dura. Las hormonas tienen tratamiento, y las dos doctoras insistieron mucho en eso. Lo que no tiene arreglo fácil son las decisiones que tomamos sin saber lo que nos estaba pasando.

La mujer no lo elige

Hay una frase de ese podcast que quiero que leas despacio:

«La mujer no elige nada de estas cosas, le pasa a su pesar.»

Tú no elegiste estar irritable. Tampoco elegiste dejar de sentirte atraída por el hombre que amas.

Saberlo no te borra la responsabilidad de lo que haces con tu vida. Te da algo que yo no tuve: la posibilidad de parar antes de romperlo todo.

También escuché a Boticaria García, doctora en Farmacia, en una charla sobre lo que le pasa al cuerpo de la mujer después de los 40. Cuando habló de la irritabilidad recordó que durante siglos a las mujeres nos llamaron histéricas, y lo dijo claro:

«No somos unas histéricas, no somos unas locas.»

Sobre el deseo dijo algo que me hizo pensar mucho: «el deseo es multifactorial». Y añadió que «el deseo puede no aparecer por un problema de autoestima, o con tu pareja, por el estrés».

Las hormonas, la autoestima, el cansancio de años y una pareja que no entiende, todo junto en la misma cama. Así es facilísimo echarle toda la culpa al matrimonio.

Lo que dicen las mujeres que lo vivieron

En 2022, en el Reino Unido, se hizo una encuesta a más de mil mujeres sobre menopausia y ruptura de pareja. Siete de cada diez dijeron que la menopausia había influido en el final de su matrimonio. Muchas reconocieron que en ese momento ni se dieron cuenta.

Te lo digo con honestidad, porque contigo no quiero exagerar nada. Esa encuesta recoge lo que ellas sintieron, y la menopausia sola no rompe un matrimonio. Pero cuando ni tú ni tu pareja saben lo que está pasando, cada discusión pesa el doble y cada silencio se hace más largo.

Lo que me hubiera gustado que alguien me dijera

Que no me estaba volviendo loca. Que esa inquietud tenía nombre. Y que antes de cambiar mi vida entera podía parar y preguntarme qué necesitaba de verdad.

Una vez te escribí que elegirte es escucharte antes de desaparecer dentro de las necesidades de todos. Hoy sé que en esta etapa escucharte también significa entender lo que le pasa a tu cuerpo.

Las doctoras del podcast dijeron algo que me tocó mucho: «Las abuelas y nuestras madres lo vivieron, pero no decían nada.» Nosotras no tenemos que seguir callando.

Si hoy te reconoces en estas líneas, busca una ginecóloga o una médica que te escuche y te tome en serio. Cuéntale lo que sientes por dentro, además de los sofocos o las reglas que cambian. Y si puedes, cuéntaselo también a tu pareja. Muchas veces él tampoco entiende nada y se siente igual de perdido que tú. Ya te conté que las parejas que duran se eligen cada día, y para elegirse primero hay que entender lo que está pasando.

Si sientes que hablo de ti

Cuando sentimos ese rechazo hacia la pareja, la doctora Lourdes Tomás aconseja «dejar dormir las sensaciones». Y lo resume con una frase que yo quiero que te lleves:

«En momentos de crisis es mejor no hacer mudanzas.»

También propone algo que me encantó: colgarse «el cartel de cerrado por reformas» y dejar que el tiempo vaya poniendo cada cosa en su sitio. Lo que sientes hoy es real, pero la tormenta todavía no ha pasado.

No tomes decisiones grandes a solas y a oscuras. Escúchate primero, y date permiso para no tener todas las respuestas hoy.

Boticaria García cerró su charla con una frase que me guardo:

«Se acabó el estoy loca, soy una floja, estoy exagerando.»

Y terminó diciendo que «una mujer en perimenopausia y menopausia no está en decadencia, está en construcción».

Yo lo creo. A mí me habría cambiado la vida que alguien me contara todo esto a tiempo. Por eso te lo cuento yo.

Un rato para ti antes de decidir

Manos sosteniendo la selenita Flor de la Vida de Ritual Cinco sobre el pecho, un momento de calma ante la menopausia y odio a la pareja
Cinco minutos para distinguir lo que quieres de lo que te grita el cuerpo.

Cuando creé Ritual Cinco pensé mucho en la mujer que fui en esos años. La que lo sentía todo y no se daba ni un minuto para entenderlo.

Son cinco minutos al día para ti. Unas gotas de aceite de geranio y pachulí en las muñecas, y ese aroma se convierte en tu señal para parar. La selenita con la Flor de la Vida sobre el pecho, fría al principio y tibia después. El cofre negro que ves cada mañana y que te recuerda que tienes una cita contigo. Y el pergamino, donde escribes lo que necesitas y lo firmas, como un pacto contigo misma.

Todavía no está a la venta. Si quieres que te avise cuando lo esté, puedes apuntarte a la lista de espera en tuesenciademujer.com/ritual-cinco/.

En el próximo artículo te voy a hablar de lo que sí podemos hacer para cuidarnos en esta etapa, con lo que aprendí de estas tres médicas y lo que estoy aplicando yo misma.

Mientras tanto, te espero en Instagram, en @eesenciademujer. Cuéntame si te pasó algo parecido. Aquí nadie te va a juzgar.

Con amor,
Verónica
Fundadora de Tu Esencia de Mujer

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